"El pájaro cautivo no sólo ha perdido la conciencia de que la jaula es una jaula, sino también de que él es un pájaro"

martes, 30 de abril de 2013

Con la primavera a cuestas

Necesito hacerme fuerte. Aunque sepa que lo soy, podría decir que necesito poner en práctica esa fortaleza y salir de ésta. Yo soy la que ya has visto. Ya está, no hay más. Necesito dejar de construirme para ti. Necesito dejar de hacerte a mi medida. 

Hace un tiempo decidí hacerme responsable, ser coherente y sincera conmigo misma y con los demás. Hace tiempo decidí que toda mi vida estaba atravesada por lo político y, por lo tanto, debía tomar partido, actuar en consecuencia. 
Y que la vida tenga el sabor que se merece, o que al menos sepa a algo. 
Aunque aún no sepa muy bien cómo se hace. 
Hoy sé que no se trata sólo de creer en algo y repetírtelo hasta cansarte de tu propia voz. No se trata de chillarlo, de pronunciarlo bajito, de susurrarlo. Se trata de llevarlo a la práctica en todos los sentidos y con todos los sentidos, siendo responsable de las consecuencias, asumiendo apuestas y derrotas, sabiendo que perdiendo también se aprende. 
Hoy digo adiós a mi inocencia autocomplaciente, a mi reflejo de niñita callada y sonriente, a mis ojos brillantes, a mi caminar de puntillas para no molestar. Hoy me digo la verdad para convencerme, una vez más. 
Hoy apuesto por una vida sin miedos ni muros ni silencios que no dicen nada. 


Y, dentro de poco, en el momento preciso -cuando sepa cómo-, poder contarte este cuento dónde la princesita decidió dejar de esperar a un príncipe confundido que no veía más allá de su ombligo. Decidió desesperarse.
Y así fue como ella se lanzó desde la torre de su castillo de arena, sin medir la altura ni echar la vista atrás.
Y así fue como ella, armándose de palabras y asumiendo dolores venideros, emprendió el camino para construir otros días posibles, otros mañanas donde el amor fuera algo que se pudiera tocar, donde hubiera infinitas maneras de decir te quiero pero, sobre todo, donde la verdad estuviera por delante de cualquier temor al otro. Que el miedo acorta la vida...o la hace insoportable.      
(Ah, y lo más importante...sabía que al vacío no se lanzaba sola)



Me duele en el alma matarte. Pero no hay otra, mi amor. Y cuando digo mi amor me refiero exactamente a eso. No a ti, sino a mi manera de quererte. 







miércoles, 24 de abril de 2013

A ti, que eres yo



Ojalá fuéramos capaces de ver el mismo cielo,
que te acercaras con tu latido acelerado.
Que fuera tan fácil como pronunciar la palabra precisa,
y que tu voz diera paso a multitud de caminos posibles
Ojalá que tus manos y tus ojos me dijeran lo que quiero oír
y que, despacito, la duda y el misterio fueras desterrando.

Pero no. No. Eres un fantasma, alguien que me invento.
Una ilusión más con la que llenar primaveras vacías.
Eres un deseo, una larga espera, un amor cobarde.
Eres mi corazón queriendo querer a alguien.

......................................................................................

Miro como la ciudad vive allá afuera,
cómo el poco abrigo trae casas vacías y calles ruidosas.
Cómo las sonrisas recubren cada rostro
y las soledades parecen de mentira

Y yo, aquí dentro, vuelvo a llegar tarde
me odio y te odio a igual manera, con rabia y asco y tedio.
A ti, que eres yo, espejismo de mis ansias
A ti, que no has sabido darme nada.

......................................................................................

Dejaré de esperarte.
Porque ya no puedo verte en cada esquina
porque temo al vendaval de cualquier noche
porque estoy siempre cerca del abismo
porque ya no puedo seguir amando a ciegas.

Abrazaré el desespero.
Ahora que las calles no son páramos sedientos
ahora que puse fin a kilométricos muros
ahora que quiero dejar de sufrir por nada
ahora que trato de alejar el dolor que me autoinflijo.


........................................................................................

Deseo, para mi, algo lindo, limpio, nuevo.
Algo con sabor y aliento fresco
un amigo subido de tono
un amante, alguien sin miedo
sinónimos de amores bellos.
Así de sencillo. Pero tan difícil.

Deseo, para mi, algo que te arrincone
algo que te haga pequeño casi imperceptible
desmemoria, olvido, fuego
caricias de forasteros
tacto suave, verdadero
Así de sencillo. Pero tan difícil.


Deseo, para mi, tu muerte
aunque sigas vivo.