"El pájaro cautivo no sólo ha perdido la conciencia de que la jaula es una jaula, sino también de que él es un pájaro"

viernes, 16 de noviembre de 2012

Un pedacito...


A veces me salen las palabras seguidas casi sin pensarlas, como si hubieran estado retenidas en la garganta esperando el momento propicio para salir del escondite. Y en el orden adecuado me cuentan, me explican, me desenredan, me calman, me curan.
Hoy no es uno de esos días, y he esperado, a ver si se descubrían y estallaban en sonido alto y claro, en frase alentadora. Y he esperado, a ver si el sentido de repente venía.

Hoy, aquí sigue tu espacio en reserva. Como un rinconcito que te guardo, por si un día aparecieras y sin miedo me dijeras que me amas.
Hoy descubro que aprendí a vivir en la espera, sin drama alguno. Aprendí a que no doliera, a seguir con este pedacito tuyo a cuestas. Aprendí a sobrevivirte y a llevarte conmigo como algo bonito que no puedo evitar.

Hoy, que no salen las palabras, sólo atino a decirme que te amo. En ese coto pequeñito y casi desterrado. Como un quejido que no grita, como un lamento silencioso que siempre me acompaña y que me deja amar a otros. 
Ahí permaneces, como un ronroneo, como un latido imperceptible.