Necesito un Palabras para Julia. Hay momentos y momentos, y éste es de esos en los que necesitas que alguien te abrace y, más con el gesto que con la palabra, sentir que aún existe alguien dispuesto a gastar su preciado y limitado tiempo en otra persona. Mira que perdemos el tiempo... A menudo me he imaginado la emoción de Julia al recibir esos versos de su padre, tristes pero a la vez cargados de esperanza, que no ocultan la evidencia de que la vida no es un camino de rosas pero que, entre las espinas, al final siempre hay por dónde tirar... En seguida pienso que mi padre nunca podría escribirme un Palabras para Julia.
El otro día me acompañó hasta casa porque se dio cuenta de que no andaba muy alta de moral y, llegados a la portería, me dijo: "Ahora ponte música, bien fuerte, de esa animada que te gusta, y canta" y, usando uno de sus recurrentes refranes, remató la frase con "quien canta sus males espanta". Y lo hice. Mientras lo hacía recordé otro de estos momentos. Aquella vez su consejo fue: "Nunca te pares, no te encalles, tu sigue, sigue..." y pensé... esto está a la altura de Palabras para Julia, porque hay muchas maneras de decir esas palabras y porque yo no soy Julia, ni mi padre es José Agustín, ni falta que hace...
Decía otro poeta:
ResponderEliminar"Tal es mi poesía: poesía-herramienta
a la vez que latido de lo unánime y ciego.
Tal es, arma cargada de futuro expansivo
con que te apunto al pecho.
No es una poesía gota a gota pensada.
No es un bello producto. No es un fruto perfecto.
Es algo como el aire que todos respiramos
y es el canto que espacia cuanto dentro llevamos.
Son palabras que todos repetimos sintiendo
como nuestras, y vuelan. Son más que lo mentado.
Son lo más necesario: lo que no tiene nombre.
Son gritos en el cielo, y en la tierra son actos"