¿Os he dicho alguna vez que odio el otoño?
Amo todos sus colores, que vienen de repente a pintar nuevos paisajes, pero te pillan así, tan desprevenida y con tanta ansia...
Porque aunque éste se presente caliente y hoy decida darnos una tregua de luz yo me pierdo entre la vorágine de hojas desparramadas por el suelo, en ese manto que lo único que desprende es frío. Y nostalgia de tiempos mejores mientras me envuelvo con mi manta marrón, cuando era más fácil decir te quiero y susurrar al oído, acurrucarse en compañía.
Hoy ha llegado mi otoño. Nostalgia de primaveras.
Y aquí estamos, intentando encontrar algo dónde agarrarnos, algo que no esté mojado.
Porque a las penas, puñaladas...como diría mi padre...y en eso ando.
En eso ando.
No hay comentarios:
Publicar un comentario