Por supuesto, me sorprendí al saberlo...
Y me gustó escucharla. Porque no lo sabía pero día a día aprendo algo nuevo. Y de personas diferentes, a las que conozco desde hace poco pero que ya quiero, ya son mi familia. Porque la intensidad de aquello vivido en común no entiende de tiempos.
Y me gustó escucharla. Porque no lo sabía pero día a día aprendo algo nuevo. Y de personas diferentes, a las que conozco desde hace poco pero que ya quiero, ya son mi familia. Porque la intensidad de aquello vivido en común no entiende de tiempos.
Y es que cuando llegue el momento en que deje de sorprenderme ante lo que me rodea, entonces, habré perdido esa garra, esa fuerza que me ayuda a no conformarme. Que me obliga a buscar permanentemente, que no me deja estar quieta.
Y solamente así, sin sorpresas, inmune a todo, me habrán vencido.

No hay comentarios:
Publicar un comentario